La siguiente es la presentación de los hechos anteriores al momento en que comienza la historia de Tulipanes Colorados:
Desde el principio de los tiempos, dos mundos paralelos han evolucionado de manera similar. En uno de ellos, nuestro propio mundo, los habitantes tenemos el poder de construir nuestro espacio modificando lo dado por la naturaleza con ayuda de herramientas y tecnología.
En el otro mundo, Kelar, los habitantes tienen la capacidad de crear con el poder de sus mentes un lugar a su conveniencia. Los seres pertenecientes a Kelar poseen un alto grado de creatividad y además tienen la facilidad de materializar todo aquello que necesiten en cualquier momento.
Cierto día, el habitante más creativo de todo Kelar, Suséh, conversaba con uno de sus colegas en su puesto de trabajo como regulador de creaciones en el Ministerio.
-¿Te imaginas -preguntó Suséh- que existiera otro mundo paralelo al nuestro y de pronto hubiese gente de aquí que nacieran por error en el otro?”
Y con esta simple elucubración, comenzó la catástrofe más grande que Kelar hubiera vivido en toda su existencia. La enorme capacidad creativa de Suséh hizo que estas palabras se convirtieran en una gran realidad y distintas personas que debían nacer allí, fueran concebidas en nuestro mundo.
A su vez, en Kelar apareció una extraña enfermedad que no sólo afectaba a sus habitantes, sino a todo el entorno. Esta enfermedad conocida como El Fallo, producía errores en las vidas de las personas (bloqueos, imposibilidad de producir sonidos, etc.) y malformaciones en los objetos y lugares.
Algo había que hacer con este problema, así que desde el Ministerio se estudió bien el funcionamiento de Kelar y casos parecidos ocurridos en el pasado. Al final, los profesionales llegaron a una conclusión: había que traer de vuelta a las personas pertenecientes a ese mundo.
Cuando todos estuvieran de nuevo en su sitio, la enfermedad dejaría de avanzar y entonces las autoridades podrían centrarse en buscar una cura para todos los afectados.
Así es como Camelia, la hermana de Suséh se ofreció voluntaria para buscar y llevar hasta Kelar a los pertenecientes a ese mundo extraviados en el nuestro. Para ello, cuando localizaba el paradero de uno de los extraviados, enviaba un correo electrónico con el asunto “Tulipanes Colorados”.
Cuando el receptor abría el e-mail, una fuerza misteriosa le absorvía a través del monitor haciéndole aparecer en una enorme explanada de tulipanes rojos frente al Ministerio.
Allí Camelia les explicaba la situación y les pedía su colaboración para ayudar a vigilar el avance de la enfermedad.
Todo marchaba de forma fluida, hasta que localizó a Thira, la última extraviada...
miércoles, 26 de mayo de 2010
Argumento de Tulipanes Colorados
Etiquetas:
Libro
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